Cine Central - Royal - La Barcelona de antes

Vaya al Contenido

Cine Central - Royal

Cines Indice C
Calle Aribau 4, aunque había empezado su actividad el 31 de diciembre de 1912, como cine Royal, al igual que muchos cines barceloneses, al finalizar la guerra civil para poder abrir nuevamente sus puertas, se vio obligado a realizar una restauración, de los desperfectos encontrados en el local.
Terminadas las obras volvió rápidamente a la actividad con el mismo nombre, el día 9 de febrero de 1639, con el clásico anuncio en la cartelera de “Viva España” y “Arriba Franco anunciando la proyección de “El secreto de Charlie Chan” por Warner Oland y “una noche de amor” por Grace Moore.
Pero las autoridades que representaban al nuevo gobierno, resultaron impermeables a las alegaciones presentadas por la empresa a la hora de autorizar el poder conservar su antiguo nombre y el cine Royal quedo convertido en Cine Central. Con el nuevo nombre empezó a funcionar el 9 de octubre de 1939, con la proyección de “El hombre y el monstruo” por Fredérich March y “Viaje de ida”, por W. Powell y Kay Francls y Dibujos Popeye
La  construcción de un anexo en los terrenos del jardín de  la Universidad, le obligo también a cambiar la numeración del cine, pasando del número 4 al 8.
Su mayor clientela procedía de los jóvenes estudiantes que a la salida de clase, aprovechaban para visionar alguna película interesante y pasar un rato de ocio. El día 30 de julio de 1972 cerró sus puertas definitivamente, con la proyección de “Quo Vadis?” por Robert Taylor, Deborah Kerr, Peter Ustinov y “El bolero de Raquel” por Mario Moreno Cantinflas.
En 1978, la empresa Balañá adquirió el inmueble del viejo cine Central, con la intención de construir un nuevo cine, pero el proyecto se paralizo y el Ayuntamiento cancelo la licencia de obras. La decisión del Ayuntamiento de declarar el solar como espacio comunitario, impedía la construcción de un nuevo cine, pero le obligaba a pagar a la empresa Balaña una fuerte indemnización para que el terreno pasara a la Universidad.
El edificio permaneció abandonado y sin derribar por lo que  los vecinos protestaron en numerosas ocasiones a causa del mal estado del edificio. En diciembre de 1993, Pedro Balañá y el rector de la Universidad de Barcelona Josep María Bricall, llegaron a un acuerdo para construir cuatro multisalas y destinar los tres pisos superiores para distintos usos de la Universidad
Las nuevas salas multi-salas del cine Aribau recuperaron el local para el séptimo arte.  
Regreso al contenido