Cine Teatro Coliseum - La Barcelona de antes

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Cine Teatro Coliseum

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Calle Cortes 255 (actual Gran Vía 595-599). Fue uno de los primeros cinematógrafos elegantes que se construyeron en Barcelona. Para su construcción en 1919 se constituyó la sociedad "Metropolitana S.A.", formada por Josep Solà i Guardiola, propietario-director, de la revista El Mundo cinematográfico, Victoriano Saludes Tronco  y Carlos Maristany i Gibert, “Marquès de l'Argentera“ director de la Compañía de Ferrocarriles MZA (Madrid-Zaragoza-Alicante), antigua estación MZA, posterior estación de Francia.
El primer consejo de administración celebrado en diciembre de 1919, lo formaron: el marqués de Argentera, Ramón Almirall Trius, Antonio Feliu Prats. Juan Valldaura Carbonell, Enrique Buxeres Bultó y Julio Morín Labbe, con un capital inicial de 2.000.000 de pesetas.
Su primera decisión después de legalizar la sociedad, fue la de buscar un lugar idóneo, en el que poder construir un cine que reuniese aquellas expectativas que se habían propuesto. Encontraron entre la Rambla de Cataluña y la calle Balmes, el solar que había ocupado El Palacio de la Ilusión, que había cerrado en el 1913 y que anteriormente había sido ocupado por el Panorama de Plewna.
Para su construcción contrataron a Francesc de Paula Nebot i Torrens, (que desde 1919, estaba realizando las obras de  remodelación del Palacio Real de Pedralbes), el cual diseño un edificio de tipo ecléctico inspirado en “La Opera de Paris”. Su ambición era orear un gran local de espectáculos, capaz de poder representar teatro, ópera, ballet, conciertos y  toda clase de manifestaciones artísticas. En su construcción participaron los más famosos artesanos de la época: Fernández Casals, Gonzalo Batlle y Torra Pasani.
La construcción, fue una obra muy compleja, en la que participaron un gran número de empresas. La excavación del solar fue obra de la casa Pujadas y Llobet, que necesito una potente máquina extractora, (única en aquella época). La estructura del edificio, dadas las dimensiones que debía de tener el Coliseum se proyectó en hierro, para poder soportar (no solo el peso del techo), sino el peso que debía de tener cuando la sala estuviera abarrotada de público. Una empresa que en aquellos tiempos ofreció las garantías era la de Torras Martí, Hierros y Construcciones. Dado, las dimensiones que debían de tener las vigas y la dificultad que representaba posteriormente su transporte por la ciudad (debido a las medidas que deberían tener), no tuvieron otro remedio que realizar su construcción en el propio solar del edificio.
En marzo de 1920 las obras efectuadas alcanzaban ya los  3.000.000 de pesetas, que aconsejo realizar una ampliación de capital. Esta circunstancia provoco ciertos comentarios de crisis interna de la sociedad, esta circunstancia hizo que apareciera en la empresa rumores de posibles desavenencias internas, (de tipo financiero), dentro de la sociedad constructora del “Metropolitan“, primer nombre con el que se pensaba bautizar al Coliseum.
La fachada monumental presentaba un porche con curvatura convexa con grandes columnas pareadas de estilo corintio, sobre el que se construyó una balconada de piedra con terraza para el primer piso y una balconada superior con un arco triunfal, en el que se había esculpido un grupo de figuras (alusivas a las musas), obra de Pere Ricart, coronaba el edificio una cúpula central, diseñada por Valeri Corberó, custodiada por dos torres de estilo barroco, que finalizaban la fachada.
El interior estaba compuesto en la planta baja por el escenario con un telón y un foso, una cortina de proyección incombustible (actual pantalla) y una máquina proyectora “Imperator” de la firma Krupp-Ernerman. Sótanos y amplios camerinos capaces de albergar a 130 personas, un salón de descanso para los profesores de la orquesta, saloncito para la prensa, un telón de agua para caso de incendio, platea y tres pisos con capacidad para 4.000 personas, 50 palcos con mesitas velador para degustaciones durante las funciones de cine o teatro, saloncitos en los servicios sanitarios de caballeros y señoras, con mesitas, sillas y revistas pare leer, taquillas eléctricas automáticas para expender con rapidez las entradas, un modernísimo sistema de limpieza eléctrica por aspiración al vacío y en la cúpula un amplio espacio, según una leyenda que todavía circula era para montar un casino.
La Cúpula, esconde un espacio maravilloso (desgraciadamente hoy cerrado para el gran público). Se llega a ella por una estrecha escalera al final del ascensor, es un espacio que está en desuso desde hace cerca de 50 años. Una sala octogonal, con un conjunto de columnas pareadas que sostienen una “mezanina” (espacio multifuncional destinado a cualquier tipo de evento puntual), con una maravillosa luz natural. La ausencia de actividad, hace que sea desconocida en la actualidad por el gran público.
El Coliseum fue la sala más monumental de Europa solo comparada con el “Capitol” de Nueva York. Tenía una platea confortable, dos pisos y una cúpula que tendría albergar varios servicios. Con 50 palcos y 1.815 butacas, fue una sensación en la ciudad. Disponía de calefacción en invierno, renovación de aire y aire fresco en verano, los palcos disponían de pequeñas mesitas velador, para poder tomar algún refresco sin necesidad de salir de ellos
La oferta inicial consistía en tres programas diferentes semanales de las mejores películas, una orquesta formada por 28 intérpretes que ponían sonido a los films mudos  (que todavía eran muchos en aquel tiempo), la orquesta actuaba también los domingos por la mañana, sin ninguna proyección. Entre película y película se proyectaba en la pantalla una información de las últimas noticias llegadas por vía telegráfica.
En febrero de 1923, meses antes de la inauguración, los periódicos publicaban diversas noticias sobre la huelga de los paletas (albañiles) del Metropolitan. La gestión de la programación, hasta enero de 1924 fue realizado por la propia empresa, pero dadas las dificultades de la misma Josep Solá se puso en contacto con Vidal Gomis representante en Barcelona de la firma de Bilbao Seleccine, S. A., que tenía la exclusiva para España de la Paramount, Vidal Gomis trató con los directivos de Bilbao Seleccine: señores Ybarra, Revilla, Barandieran y Barandica, y les propuso la explotación del Coliseum, con el visto bueno de los representantes de Paramount en   Londres, nombrando director a Casimiro Bori.
El Coliseum fue inaugurado el miércoles 10 de octubre de 1923, con un anuncio espectacular en el que se resaltaba:
El cinematógrafo más suntuoso de Europa, en cuya construcción se han invertido más de 4.500.000 PESETAS Calefacción, ventilación y refrigeración por el modernísimo sistema SCHNEIDER, que llega a introducir en la sala 32.000 metros cubitos por hora de aire purificado, frío en verano y caldeado en invierno. Instalaciones con todos los adelantas modernos. “Taquillas eléctricas”, “Personal especializado”.
La función inaugural fue dedicada a la Asociación de la Prensa Diaria. Selección Majestic. Con el siguiente programa: “Actualidades Universal y “A casarse tocan”. En el entreacto se realizó un Concierto por la banda municipal, dirigida por el maestro Lamotte de Grignon y la monumental cinta “La moderna Dalila”, por María Korda y “No es tan fácil”.
Por sus características especiales, en él también se ofrecieron en innumerables ocasiones, representaciones teatrales, ópera, zarzuela, ballet, recitales, etc. El 25 de octubre de  1925 actuó la Orquesta Pau Casals, en uno de los múltiples conciertos que el artista dio en la ciudad,
El 14 de febrero de 1928, se constituyó en el sótano del cine el Club Billar Barcelona, decano de los clubs de billar españoles, que tuvo albergadas Las Federaciones Catalana y Española de billar hasta la década de los 40, en que la federación española se trasladó a Madrid. Actualmente solo funciona el club Billar Barcelona.
El jueves 19 de septiembre 1929, se hizo la inauguración oficial de la primera sesión de cine sonoro, con el estreno de la película Paramount “La Canción de Paris” con Maurice Chevalier, que marco definitivamente la explosión del séptimo arte.
El 20 de marzo de 1930, se realizó por la noche el estreno oficial, de la Opereta Paramount “El desfile del amor” nuevamente con  Maurice Chevalier, cuatro días antes se había celebrado el estreno para las autoridades. Fue el primer filme sonoro realizado por e! sistema de la célula fotoeléctrica. La película había llegado a Barcelona 23 semanas después de su estreno en el cine Criterion de New York.
El 31 de octubre de 1934, La Vanguardia publicaba, la inmediata puesta en libertad (después de haber prestado declaración del director del Coliseum), Casimiro Bori y los vigilantes Mariano Gómez y Manuel Monserga, por no haber resultado con cargo alguno con motivo de los pasados sucesos contra dichos señores ni contra la empresa del Coliseum.
El lunes 20 de abril 1936, se realizó el estreno de la película de Paramount “Deseo”, protagonizada por Marlene Dietrich y Gary Cooper, se anunciaba que su estreno se realizaba antes que en New York y Paris y que no se realizaría su reestreno hasta el mes de octubre. Se entregarían entre otros obsequios a los asistentes, el ofrecido por la casa Myrurgia a todas las damas que asistieran al evento. Un frasco de extracto “Jungla”, el perfume de moda en aquellos días.
El 14 de mayo de 1936, Lluís Companys, inauguro en la Cúpula del Coliseum el Fomento de las Artes y del Diseño (FAD), fundado  el 15 de marzo de 1903, que había estado hasta entonces ubicado en la Escuela Massana, ocupaba dos pisos el primero decorado con frescos de Evaristo Mora. El segundo usado como sala de exposiciones un espacio octagonal rodeado de columnas, decorado por Santiago Marco. Presentando el Primer Salón de Artistas Decoradores, colaboraron la agrupación M.I.D.V.A., encuadrada dentro de la organización G. A. T. P. A. C.
El 18 de julio de 1936, el día del alzamiento de Franco, programaba “El hijo del finado”, la revista Paramount News 48 y “Adiós al pasado”, como presagiando lo que sucedería posteriormente. Finalizada la guerra y después de una importante restauración abrió sus puertas el 8 de octubre de 1939, con la proyección de “Carmen la de Triana” con Florián Rey e Imperio Argentina.
El 17 de marzo de 1938, durante un bombardeo efectuado por los aviones de una escuadrilla italiana que reforzaba al ejército franquista, cayó una bomba sobre un camión cargado de explosivos que circulaba por la Gran Vía. La explosión, no solo  dejó un gran número de víctimas mortales, sino que causo la destrucción de los edificios construidos desde la calle Balmes y serios desperfectos en el propio cine.
Finalizada la guerra civil paso a ser propiedad  de la empresa cinematografía “Ufilms”, dirigida por el productor Saturnino Ulargui, que presento el 22 de Diciembre de 1947 el estreno de la película “Gilda”, que venía precedida de unas informaciones que habían creado una gran expectativa  para el público, se comentaba que en ella se ofrecían unas escenas (que para aquella época) eran muy fuertes. Esta información hizo que el obispado de Barcelona bajo la tutoría del régimen franquista,  hiciera eliminar las escenas en las que Glenn Ford le daba un tortazo a Rita Hayworth. Desde entonces los españoles empezaron a subir a Perpiñán para poder ver la película con la secuencia completa
Del 1 al 20 de diciembre de 1951, se celebró en la Cúpula el Primer salón del Hogar Moderno, del que se celebrarían 8 ediciones la última se inaugura el sábado 4 de abril de 1959, posteriormente la novena se celebra en 1961 en la calle Lauria 117.
En 1958, fue adquirido por el Grupo Balañà, Familia dedicada al mundo del espectáculo propietaria no solo de cines y teatros, sino también de las plazas de Toros de “Las Arenas” y “La Monumental”, en la que se realizaban aparte de corridas de toros, espectáculos  musicales, combates de Boxeo y Lucha Libre, Patinaje sobre hielo y espectáculos de Circo.
En 1960 el espacio fue ocupado para albergar el primer proyecto de Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona. Ese mismo año Ricard Salvat y Maria Aurèlia Capmany fundaron La  Escuela de Arte Dramático “l’Escola d’Art Dramàtic”, con Adrià Gual. A partir de los años 70, la escuela bajo en su actividad por lo que en 1975 abandono el edificio. Desde entonces la cúpula del Coliseum, ha quedado olvidada.
En 1975 Gaspar Petit (propietario del Coliseum desde 1941), en una entrevista concedida a Jorge Torras, le comentaba. (Lo del casino de juego en la cúpula fue una leyenda que se comentó en su día). Nunca los fundadores pensaron en construir una sala de juego, a parte por aquel entonces el juego estaba prohibido en España.
Desde  el 24 de noviembre del 2007, después de una restructuración interior el Coliseum cambio el cine por el teatro ofreciendo exclusivamente espectáculos musicales y teatrales, su estreno coincidió con la obra de La Cubana, “Cómeme el coco negro”.
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