Convento de San Sebastián revisada el 7 de febrero del 7 de febrero del 2019 - La Barcelona de antes

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Convento de San Sebastián revisada el 7 de febrero del 7 de febrero del 2019

Edi. Religiosos
El 12 de marzo de 1512, se puso la primera piedra por parte del conceller en cap Pedro de San Climent de una pequeña iglesia, bajo la invocación de San Sebastián, (en la desaparecida calle Capmany, que estaba construida en la trasera de La Lonja “La Llotja”), por Feliu de la Peña, por votación popular, en agradecimiento por la labor realizada en 1506, durante  la epidemia de peste que sufrió la ciudad, que el 3 de marzo de 1507, concluyó con la fundación de la  Cofradía del Santo Asaeteado. El 18 enero de 1540 se coloca una imagen de plata de San Sebastián,  bendecida por el Obispo de la ciudad.
En 1714 con la caída de Barcelona, desaparece el Consejo de Ciento, desapareciendo los consejeros que cuidaron la supervivencia del convento pasando a denominarse del Espíritu Santo. En 1715 cuando se derribó el barrio de la Ribera para edificar la Ciudadela, en el mes de junio el rey Felipe V, quién cede a los clérigos regulares de San Francisco Caraceioio, como indemnización, la capilla de San Sebastián junto a la cual en 1719, edificaron su convento, en el solar que había junto la antigua iglesia para fundar el convento y la iglesia con el mismo nombre, cuya puerta principal estaba en la plaza de la Fuente del Ángel, que posteriormente a partir de 1865, tomo el nombre de plaza San Sebastián y a partir del 22 de mayo de 1883, tomo el nombre de Antonio López, las otras caras del edificio daban a la calle del Consulado, Capmany y al Paseo de Isabel II.
En el nuevo convento se construyó un edificio con dos torres en los extremos del mismo, constaba de entresuelo y tres pisos altos, y un claustro, tenía  tres arcos en un sentido y cuatro en el otro, con robustas columnas de piedra, media unos veinte por dieciséis metros, con galerías de unos tres metros de ancho (estaba formado por arcos semicirculares, que se apoyaban sobre columnas toscanas), que se unían en los ángulos con dos medias columnas. Al restaurar el convento, las antiguas ventanas se convirtieron en balcones suprimiendo  el entresuelo.
El edificio estaba dividido en dos zonas: una como Iglesia y otra como escuela especial para niños de militares, su proximidad con la Ciudadela les auguraba un éxito seguro, pero la distancia (aunque corta en nuestros días), y las continuas escaramuzas a que estaban expuestos los habitantes del recinto militar, hicieron que el proyecto finalmente no tuviera éxito.
La perseverancia de los clérigos en la dedicación del convento a la enseñanza hizo que en 1815, aprovechando que su Majestad Fernando VII, había realizado una proclama recomendando a los conventos que en sus recintos, dedicaran un espacio para poder ejercer la enseñanza, se instalase en el convento una escuela gratuita para niños sin recursos, la cual duro sólo unos años.
Allí residieron los clérigos regulares menores de San Francisco Caracciolo, hasta los sucesos del año 1835. Los hechos acontecidos el 25 de julio de 1835, cuando en la plaza de toros de la Barceloneta, “El Torin”, cuando se celebró una corrida de toros, que resulto un enorme fracaso por la mansedad de los toros, provoco unos graves disturbios en la plaza y que fue causa de su cierre por largo tiempo, que continuaron a la salida de la plaza, arremetiendo y destrozando todo lo que pillaban. Los manifestantes que ya habían destrozado  la caseta del consumo “burots”, unos metros antes arremetieron contra el convento. Posteriormente la tarde del 5 de agosto, sufrió un saqueo y unos destrozos importantes.
Poco tiempo después al igual que otros conventos de la zona quedó afectado por la desamortización y la Junta de Comercio de Cataluña lo adquirió conjuntamente con la iglesia.
El convento fue restructurado en su interior por la Junta de Comercio, que aprovecho la grandiosidad del edificio, para continuar impartiendo de forma gratuita, en una parte del edificio, diversas enseñanzas científicas y técnicas, en 1841 empezaron las clases de dibujo lineal y en 1845, paso a impartir, Aprovecho una parte del edificio para dedicarla a instalar varios locales comerciales, el Cinematógrafo Español de José Ubach y el Gran Café del Comercio, que ocuparon los bajos del convento, en el segundo piso se ubicaron las oficinas de la Compañía de transporte marítimo, Vapores Correos Españoles de Pinillos Izquierdo y Cia de Cádiz.
El antiguo convento fue derribado con motivo de la apertura de la Vía Layetana. Los trabajos del derribo pusieron al descubierto el claustro interior y sus arcos permanecieron durante un tiempo a la vista de los curiosos. La apertura de la Vía Layetana, provoco el derribo del claustro y las dos casas situadas sobre el solar que había ocupado la iglesia para proceder la reordenación de la plaza de Antonio López.
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